viernes, 26 de diciembre de 2014

SOLIDARIDAD. 26 DE DICIEMBRE DE 2004. A MUCHOS KILÓMETROS DE CASTRILLO DE LA VEGA.

La Navidad es una fiesta Cristiana donde las palabras PAZ, AMOR, FELICIDAD, COMPARTIR, SOLIDARIDAD, etc... están en la boca de todos. Nuestras felicitaciones de Navidad están llenas de estas palabras y deseos. Y hay veces en las que estas palabras se convierten en hechos.
Tal día como hoy, 26 de diciembre, pero de 2004 , a muchos kilómetros de Castrillo de la Vega, la Navidad no fue feliz para miles de habitantes del continente asiático. Un terremoto acabó con la vida de más de 230.000 personas. 
¿Recordáis la impactante película LO IMPOSIBLE ?
Pero como pasa cuando ocurren estas desgracias, el Ser Humano empieza a movilizarse, a ayudarse, a ser solidario.
Aquí empieza la historia que hoy quiero contaros como mensaje de esa SOLIDARIDAD y como homenaje a unas personas en particular: Javi, Helena y Noemí, que hoy viven entre nosotros y que en ese día, 26 de diciembre de 2004, estaban a muchos kilómetros de distancia.
Después de la tragedia del Tsunami Asiático, como otras muchas personas en el mundo,.....
DIARIO DE BURGOS 8 FEBRERO DE 2005
En estos trabajos se implicaron muchos colectivos de Aranda y la Ribera. Entre otros el grupo de teatro La Encina de Castrillo que formó parte del colectivo de asociaciones de teatro que se unió para recaudar fondos, como recoge este artículo.
DIARIO DE BURGOS 25 DE FEBRERO DE 2005
Los frutos de esta acción solidaria finalizan un año después: "Cuatro barcos pesqueros con motores y redes, la reparación completa de otra embarcación y la participación en la restauración de otra nave más, lo que ha garantizado el medio de vida a unas seis familias por barco. Una moto para un vendedor de pescado, muebles para las casas de una profesora y un voluntario, 25 bicicletas para vendedores ambulantes y 20 máquinas de coser para costureros" (Diario de Burgos 7 de Enero de 2006).
L@s amig@s de DIARIO DE BURGOS me facilitaron esta información y las copias de los artículos sobre la campaña solidaria que Javi Alcalde llevaba a cabo para restituir las embarcaciones perdidas a los pescadores de Jaffna y Mullaittivu. Gracias, muchísimas gracias.
Helena me hizo llegar estas fotos junto a unas palabras de sus trágicos recuerdos.
"La verdad es que fueron tiempos de sentimientos muy conflictivos para nosotros. Por un lugar, y sobre todo por mi trabajo, vivir de cerca la tragedia de mucha gente que a veces lo había perdido todo.
De la película “lo imposible”, ya al ver el tráiler me vuelven a la memoria casos muy dolorosos de repatriaciones de holandeses que estaban en Sri Lanka en ese momento, entre otras una madre que había hecho hasta lo imposible para mantener a su bebe de año y medio agarrado pero que finalmente por la fuerza del agua le fue arrancado. Sobrevivieron la madre, el padre y dos niños, pero el más pequeño lo tuvimos que repatriar en un pequeño ataúd blanco. Una de las repatriaciones más duras de mi vida.
Pero por otro lado el trabajo tan enormemente gratificante que pudimos llevar a cabo gracias a la ayuda de compañeros míos de trabajo dispersos por todo el mundo, la comunidad latina en Sri Lanka, pero SOBRE TODO por la ayuda de los “ribereños”. Pudimos reponer barcos (motores y redes incluidos), reparar barcos semi-destrozados, una motocicleta para un vendedor ambulante que dependía de su medio de transporte para poder vender su pescado en Colombo capital; un montón de bicicletas para otros que vivían más cerca de la costa y un montón de máquinas de coser (de Singer pero con pedal porque la electricidad es cara en Sri Lanka) para que las mujeres volvieran a montar sus talleres de costura. Lo último del dinero lo regalamos a una escuela para niños minusválidos para la compra de sillas de rueda muy especiales: adaptables a la edad  y ultra-ligeras para que las pudieran llevar por los caminos y campos de arroz llenos de barro.

Nuestra preocupación siempre fue gastar el dinero BIEN – donándolo a gente que realmente lo necesitaba y que no había recibido ayuda ninguna de nadie -  para luego poder informar a los donantes que TODO el dinero recaudado – hasta el último céntimo - terminó en esas manos que realmente lo necesitaban! La única condición: bautizar a los barcos con un nombre que recordara a los donantes – y por eso ahora en aguas srilankanas hay barcos con nombres como “la Virgen de las Viñas” y “El Arandino”! 

Después de estas palabras quiero enviaros esta felicitación de Navidad con este mensaje: 
SOLIDARIDAD, PAZ, AMOR, FELICIDAD. 
FELIZ NAVIDAD.